Hay otra consecuencia. Es una desconfianza que se aleja de lo que resulta del trabajo informático o en lo que produce la formación informática: es la crisis del usuario.
Se debe aceptar que la sociedad occidental postmoderna es una sociedad del riesgo. No una sociedad que vive experiencias al límite, sino una sociedad que acepta en situaciones concretas márgenes de riesgo como algo cotidiano y éticamente aceptable. Esta concepción del mundo es ideal para la Informática, donde aún los proyectos son empresas de riesgo. No solamente en el ámbito de desarrollo (por ejemplo un software) o de adaptación (por ejemplo aplicaciones ERP), sino en el ámbito de negocios (por ejemplo en e-Business Intelligent). Es más, puede resultar incluso curioso que frente a los problemas comunes de atrasos, sobrecostes y productos no aceptados, los clientes aceptan este fenómeno.
Pero no por estar en una sociedad que tolera el riesgo, la profesión informática debe encaminarse hacia caminos donde la falla, el error y la incerteza sean aceptables y aún más, rasgo distintivo de la profesión. Hablamos de una crisis del usuario en analogía a la crisis del software8 (según Gibbs). Mientras la última pregonaba los problemas de construir software, la primera alude a los problemas de quien debe soportar usar los resultados de los proyectos informáticos. Esta crisis se debe a que quien recibe y usa el producto informático, que hipotéticamente debería estar mejor que antes en su hogar, trabajo o vida diaria luego de recibir una solución informática, a veces no lo está tanto, al pasar. Situaciones empresariales como esta se observan cuando se pasa, por ejemplo, de un robusto y probado proceso manual, a usar con software con fallas y un sistema de mantenimiento deficiente. otro caso, más cotidiano, es el ejemplo de la telefonía móvil, que es cierto ha mejorado las comunicaciones, pero se ha debido añadir al coste social decisiones sobre cualquier versión de sistema operativo instalar, tomar decisiones sobre los planes de telefonía e internet, y etc. Cognodata.com
Lo importante es que la visión escandinava de pensar en el trabajador debe estar presente. Pero si a alguien no le gusta esta concepción del trabajo profesional, se puede tomar la línea clásica de gestión de la calidad, la cual señala que es importante dar prioridad al sistema requirente. En una consultoría informática esto requiere el fuerte compromiso de resolver problemas, sensibilizándose el profesional de los problemas del usuario y atendiendo siempre a que su misión es resolver un problema sin añadir otros.